Nuestros viñedos se encuentran entre los 540 y 600 metros de altitud, con suelos predominantemente arcillosos y con canto rodado, aunque también contamos con alguna parcela de suelo calizo.
El trabajo realizado para su cuidado es totalmente manual, debido a la pendiente pronunciada y a la estructura tradicional de las cepas.
Todas nuestras parcelas se distribuyen en tres poblaciones:
Tenemos grabada en una vieja cinta de casette un extracto de un programa de RTVE de los años 80 en el que describían brevemente la historia de Villalibre de la Jurisdicción y entrevistaban a nuestro abuelo, David Vidal. Él había visitado el archivo de Simancas y leído el documento original en el que Felipe II otorgaba en 1556 la categoría de entidad menor local al pueblo, y por tanto daba la razón a los colonos en un pleito que los enfrentaba a los herederos de la casa fuerte de la familia Yebra y también al poderoso Monasterio de Carracedo. En la voz grabada de nuestro abuelo se percibe su nerviosismo, pero sobre todo su orgullo al contar para toda España la historia del pueblo de sus amores. Quizá nuestra escritura enmascare ahora el nerviosismo, pero el orgullo persiste, así que trataremos de dibujaros aquí, del mejor modo posible, la historia de nuestro pueblo.
Villalibre es un pueblo al lado de una carretera. El origen de su precioso nombre algunos dicen que deriva del término celta LUWYBR (“camino”), luego latinizado y confundido con el adjetivo latino liber (“libre”). En época romana servía seguramente como mera parada de postas para el transporte de oro desde Médulas, y no es hasta la Edad Media que se construye en él una casa fuerte con colonos para cultivar las fértiles tierras de su vega. Es en este contexto medieval de lucha fría entre los tres poderes del momento, monarquía, nobleza y clero, que se muere el último heredero de la casa fuerte de Villalibre y lega su casa falconera y su alfoz a quienes arduamente trabajaron la tierra. Así pasa a ser una Villa Libre de cualquier Jurisdicción nobiliaria o monástica por mandato de Felipe II. Qué bien estuvo ahí el Rey Prudente.
Cuenta el pueblo con numerosas casas típicas bercianas, con su corredor de madera y su patín, todas con bodega y algunas, las más felices, con lagar.
Los viñedos aquí están sobre todo en las últimas estribaciones de los Aquilianos y según el marco de plantación parece que hubo una gran iniciativa plantadora entre 1890 y 1930, tras el ataque de la filoxera que aquí llegó bastante tarde. Nos gusta imaginar estas ricas laderas como una falda ondeante plagada de colores a las que ora les da el sol, ora la sombra, ora los matices del atardecer.
Tenemos una rica veta de cal que atraviesa nuestro monte, del que aún se extraen suertes de leña. Y tenemos el rio Sil al Norte, que nos refresca quizá demasiado en las largas noches de invierno y quizá demasiado poco en las cortas noches de verano.
Toda esa variedad de orientaciones, suelos, clima, historia, pasado y presente es lo que queremos encapsular en nuestro Recunco, que no podría ser de ningún otro sitio porque es ante todo un vino nacido de una villa libre.
Decíamos que Villalibre es un pueblo al lado de una carretera y con nuestro proyecto esperamos que no solo sirva para irse, sino sobre todo, siempre, para volver.
NUESTRAS PARCELAS
Teso Rapao
Orientación: Este
Año: 1940
Pendiente: 35%
Suelo: arcilla y canto rodado
Uva: Mencía, Palomino, Doña Blanca
Viña de Amaro
Orientación: Norte
Año: 1920
Pendiente: 10–20%
Suelo: arcilla y canto rodado
Uva: Mencía, Garnacha tintorera, Palomino y Doña Blanca
La Dehesa
Orientación: Norte
Año: 1910
Pendiente: hasta 45%
Suelo: arcilla y canto rodado
Uva: Mencía, Garnacha tintorera, Palomino, Godello y Doña Blanca
El Tesedillo
Orientación: Norte
Año: 1930
Pendiente: hasta 15%
Suelo: arcilla y canto rodado
Uva: Mencía, Garnacha tintorera, Palomino, Godello y Doña Blanca
Escambrón
Orientación: Noroeste
Año: 1930
Pendiente: 20–25%
Suelo: calizo
Uva: Mencía, Garnacha tintorera, Palomino, Godello y Doña Blanca
Rimor es un pueblo de primavera. Es en primavera cuando sus vecinas engalanan los corredores de las casas con geranios, cuando se desperezan las cigarras y los cabuercos, cuando florecen los cerezos y se despierta la sabia de la vid. Es imposible acercarte por su carretera, su única carretera que nace y muere aquí, y no sentirte un poco embriagado por la belleza de su vega.
Es Rimor un pueblo santo, pues aquí nació uno (San Pedro Cristiano). Tiene una preciosa Iglesia con pinturas murales y una preciosa Ermita con hechuras de algo más. Y tiene un monte bien surtido en el que cazaron reyes y nobles durante buena parte de la Edad Media y que ahora ofrece rutas de senderismo que bien merecen la pena.
Aquí tenemos nuestra Peralía Alta y Baja que miran al Sur pero tan cerca del macizo imponente de los Aquilianos que casi ni se nota. Es curioso que en un pueblo dominado por las flores sea de donde Recunco extrae parte de su acidez.
NUESTRAS PARCELAS
Peralía alta / baja
Orientación: Sur-Suroeste
Año: 1930
Pendiente: 10–15%
Suelo: arcilla y canto rodado
Uva: Mencía, Garnacha tintorera, Palomino, Godello y Doña Blanca
Doña Jimena
Orientación: Sur
Año: 1930
Pendiente: 10–15%
Suelo: arcilla y canto rodado
Uva: Mencía, Garnacha tintorera, Palomino, Godello y Doña Blanca
A principios del siglo XX, mientras Europa entera estaba aterida de frío en una trinchera, nuestro bisabuelo Julio metía en un sobre un dinero que había ganado haciendo uniformes militares que demasiado pronto se mancharían de barro. El sobre resultó ser la mejor oferta de una subasta que incluía una casa y unas tierras en el nobilísimo pueblo de San Lorenzo del Bierzo.
Es San Lorenzo un pueblo orgulloso, con sus casas solariegas vestigios de los Hijos Dalgo que lo habitaron. Sus suaves colinas y su abundancia de agua lo hicieron desde época preromana un enclave ideal para el cultivo de la huerta y la abundancia que de ella se extrajo se intuye por todo el pueblo. Una vid que aquí madura pronto y una pera que madura tarde permiten cosechar entre medias todo lo demás, y así aún perviven aquí ejemplares prefiloxéricos de vid y ejemplares endémicos de Pera Caruja.
Ese hilo con el que cosía nuestro bisabuelo Julio nos trae ahora al presente. El viñedo que heredamos en San Lorenzo no alcanza 1 Ha y se asienta en su mayor parte sobre un suelo de cantos rodados y arcilla (por algo se llama Pedragales nuestra viña más querida de estas colinas). Aquí nos hicimos cooperativistas y aquí nos curtimos como viticultores. Es en San Lorenzo donde tenemos los primeros recuerdos de las manos pegajosas por la vendimia, del dolor de espalda de sacar cestos, de las canciones de laboreo y sobre todo, de la sonrisa al levantar la vista de la cepa al encontrarnos con Ponferrada en todo su esplendor ante nosotros. Y un poco más allá, todo lo demás.
NUESTRAS PARCELAS
Pedragales
Orientación: Noreste
Año: 1976
Pendiente: 5–10%
Suelo: arcilla y canto rodado
Uva: Mencía, Garnacha tintorera y Palomino
La Planta
Orientación: Noreste
Año: 1950
Pendiente: 5–10%
Suelo: arcilla y canto rodado
Uva: Mencía, Garnacha tintorera y Palomino
VILLALIBRE DE LA JURISDICCIÓN
Tenemos grabada en una vieja cinta de casette un extracto de un programa de RTVE de los años 80 en el que describían brevemente la historia de Villalibre de la Jurisdicción y entrevistaban a nuestro abuelo, David Vidal. Él había visitado el archivo de Simancas y leído el documento original en el que Felipe II otorgaba en 1556 la categoría de entidad menor local al pueblo, y por tanto daba la razón a los colonos en un pleito que los enfrentaba a los herederos de la casa fuerte de la familia Yebra y también al poderoso Monasterio de Carracedo. En la voz grabada de nuestro abuelo se percibe su nerviosismo, pero sobre todo su orgullo al contar para toda España la historia del pueblo de sus amores. Quizá nuestra escritura enmascare ahora el nerviosismo, pero el orgullo persiste, así que trataremos de dibujaros aquí, del mejor modo posible, la historia de nuestro pueblo.
Villalibre es un pueblo al lado de una carretera. El origen de su precioso nombre algunos dicen que deriva del término celta LUWYBR (“camino”), luego latinizado y confundido con el adjetivo latino liber (“libre”). En época romana servía seguramente como mera parada de postas para el transporte de oro desde Médulas, y no es hasta la Edad Media que se construye en él una casa fuerte con colonos para cultivar las fértiles tierras de su vega. Es en este contexto medieval de lucha fría entre los tres poderes del momento, monarquía, nobleza y clero, que se muere el último heredero de la casa fuerte de Villalibre y lega su casa falconera y su alfoz a quienes arduamente trabajaron la tierra. Así pasa a ser una Villa Libre de cualquier Jurisdicción nobiliaria o monástica por mandato de Felipe II. Qué bien estuvo ahí el Rey Prudente.
Cuenta el pueblo con numerosas casas típicas bercianas, con su corredor de madera y su patín, todas con bodega y algunas, las más felices, con lagar.
Los viñedos aquí están sobre todo en las últimas estribaciones de los Aquilianos y según el marco de plantación parece que hubo una gran iniciativa plantadora entre 1890 y 1930, tras el ataque de la filoxera que aquí llegó bastante tarde. Nos gusta imaginar estas ricas laderas como una falda ondeante plagada de colores a las que ora les da el sol, ora la sombra, ora los matices del atardecer.
Tenemos una rica veta de cal que atraviesa nuestro monte, del que aún se extraen suertes de leña. Y tenemos el rio Sil al Norte, que nos refresca quizá demasiado en las largas noches de invierno y quizá demasiado poco en las cortas noches de verano.
Toda esa variedad de orientaciones, suelos, clima, historia, pasado y presente es lo que queremos encapsular en nuestro Recunco, que no podría ser de ningún otro sitio porque es ante todo un vino nacido de una villa libre.
Decíamos que Villalibre es un pueblo al lado de una carretera y con nuestro proyecto esperamos que no solo sirva para irse, sino sobre todo, siempre, para volver.
NUESTRAS PARCELAS
Teso Rapao
Orientación: Este
Año: 1940
Pendiente: 35%
Suelo: arcilla y canto rodado
Uva: Mencía, Palomino, Doña Blanca
Viña de Amaro
Orientación: Norte
Año: 1920
Pendiente: 10–20%
Suelo: arcilla y canto rodado
Uva: Mencía, Garnacha tintorera, Palomino y Doña Blanca
La Dehesa
Orientación: Norte
Año: 1910
Pendiente: hasta 45%
Suelo: arcilla y canto rodado
Uva: Mencía, Garnacha tintorera, Palomino, Godello y Doña Blanca
El Tesedillo
Orientación: Norte
Año: 1930
Pendiente: hasta 15%
Suelo: arcilla y canto rodado
Uva: Mencía, Garnacha tintorera, Palomino, Godello y Doña Blanca
Escambrón
Orientación: Noroeste
Año: 1930
Pendiente: 20–25%
Suelo: calizo
Uva: Mencía, Garnacha tintorera, Palomino, Godello y Doña Blanca
RIMOR
Rimor es un pueblo de primavera. Es en primavera cuando sus vecinas engalanan los corredores de las casas con geranios, cuando se desperezan las cigarras y los cabuercos, cuando florecen los cerezos y se despierta la sabia de la vid. Es imposible acercarte por su carretera, su única carretera que nace y muere aquí, y no sentirte un poco embriagado por la belleza de su vega.
Es Rimor un pueblo santo, pues aquí nació uno (San Pedro Cristiano). Tiene una preciosa Iglesia con pinturas murales y una preciosa Ermita con hechuras de algo más. Y tiene un monte bien surtido en el que cazaron reyes y nobles durante buena parte de la Edad Media y que ahora ofrece rutas de senderismo que bien merecen la pena.
Aquí tenemos nuestra Peralía Alta y Baja que miran al Sur pero tan cerca del macizo imponente de los Aquilianos que casi ni se nota. Es curioso que en un pueblo dominado por las flores sea de donde Recunco extrae parte de su acidez.
NUESTRAS PARCELAS
Peralía alta / baja
Orientación: Sur-Suroeste
Año: 1930
Pendiente: 10–15%
Suelo: arcilla y canto rodado
Uva: Mencía, Garnacha tintorera, Palomino, Godello y Doña Blanca
Doña Jimena
Orientación: Sur
Año: 1930
Pendiente: 10–15%
Suelo: arcilla y canto rodado
Uva: Mencía, Garnacha tintorera, Palomino, Godello y Doña Blanca
SAN LORENZO
A principios del siglo XX, mientras Europa entera estaba aterida de frío en una trinchera, nuestro bisabuelo Julio metía en un sobre un dinero que había ganado haciendo uniformes militares que demasiado pronto se mancharían de barro. El sobre resultó ser la mejor oferta de una subasta que incluía una casa y unas tierras en el nobilísimo pueblo de San Lorenzo del Bierzo.
Es San Lorenzo un pueblo orgulloso, con sus casas solariegas vestigios de los Hijos Dalgo que lo habitaron. Sus suaves colinas y su abundancia de agua lo hicieron desde época preromana un enclave ideal para el cultivo de la huerta y la abundancia que de ella se extrajo se intuye por todo el pueblo. Una vid que aquí madura pronto y una pera que madura tarde permiten cosechar entre medias todo lo demás, y así aún perviven aquí ejemplares prefiloxéricos de vid y ejemplares endémicos de Pera Caruja.
Ese hilo con el que cosía nuestro bisabuelo Julio nos trae ahora al presente. El viñedo que heredamos en San Lorenzo no alcanza 1 Ha y se asienta en su mayor parte sobre un suelo de cantos rodados y arcilla (por algo se llama Pedragales nuestra viña más querida de estas colinas). Aquí nos hicimos cooperativistas y aquí nos curtimos como viticultores. Es en San Lorenzo donde tenemos los primeros recuerdos de las manos pegajosas por la vendimia, del dolor de espalda de sacar cestos, de las canciones de laboreo y sobre todo, de la sonrisa al levantar la vista de la cepa al encontrarnos con Ponferrada en todo su esplendor ante nosotros. Y un poco más allá, todo lo demás.
NUESTRAS PARCELAS
Pedragales
Orientación: Noreste
Año: 1976
Pendiente: 5–10%
Suelo: arcilla y canto rodado
Uva: Mencía, Garnacha tintorera y Palomino
La Planta
Orientación: Noreste
Año: 1950
Pendiente: 5–10%
Suelo: arcilla y canto rodado
Uva: Mencía, Garnacha tintorera y Palomino